Aprendiendo a través del amor

Había una vez, que cuando estaba chiquita, recién nacida toda mi historia comenzaba pidiendo a Dios tener siempre el amor para mis papitos, porque cuando naces y vienes al mundo, no traes manual, ni indicaciones, ni soporte técnico, a los papitos les toca aprender cada día sobre sus hijos, así como a uno de hijo aprende lo mejor de ellos, sin embargo, no podía expresar verbalmente todo lo que sentía, solo tenía la facultad de buscar el pecho de mi mamá para alimentarme, el calor de papá para sentirme protegida y lloraba porque no encontraba la manera de decirles todo lo que realmente me estaba pasando;obviamente yo sí tenía mi lenguaje que ellos como adultos no podía descifrar, y era difícil porque hacían cosas que quizás no quería y cuando quería lo que deseaba, hacían todo lo contrario, esa etapa es compleja, es como que ahora vengas y pongas a interactuar a una persona de habla hispana, con otra asiática y otra anglosajona, son lenguajes diferentes, eso para que entiendan que de bebés así nos toca a todos, sin excepción alguna.

Recién nacida mi mamá fue la persona que estuvo conmigo de principio a fin, su entrega hacia mí era totalmente absoluta, me daba siempre lo mejor de ella y eso para mí significaba la mejor muestra de amor que existe en el mundo. Mi abuelita Marianita, ella era tan linda conmigo, me consentía mucho, me abrazaba, me besaba, me hacía sentir como que era su propia hija, y en realidad su amor era más puro que ningún otro, con ella aprendí a ser y aceptarme tal y cual soy, no les puedo decir que sea perfecta, porque perfecto es solo Dios, pero sí soy real y gracias al amor de mi mamá y de mi abuelita tuve todo a manos llenas.

Una de las cosas que aprendí recién vine a este mundo es a ser agradecida, muchas personas se acercaron y celebraron con mis papás mi llegada a la vida, a todas ellas les agradezco con mucho corazón, por sus detalles, sus obsequios, sus gestos de amor y aprecio, pero ante todo gracias a las personitas que con un corazón noble compartieron en lo poco o en la abundancia lo que en su corazón les nació compartir.

Tengo tantas historias, pero para no cansarles, les contaré las más graciosas y significativas para mí:

  1. Aprendí a cuidar de mamá, porque ella me daba de comer, así que tenía que portarme bien para no morderla, y fue la mejor experiencia de mi niñez, sentirte tan completa al lado de ella.
  2. Papá me cuidaba bastante, pasaba casi todo el tiempo con él, me estimulaba desde el vientre materno, me ponía música de baby Einstein, Mozart, Beethoven, entre muchos… Con mi papi las cosas eran diferentes, él sin que supiera me hizo ver algo del mundo real: En esta vida, simplemente tienes que ir por todo…
  3. Aprendí a comer bien, a tener una buena dieta, una buena alimentación, a cumplir mis horarios de comida y refrigerios, había tiempo para ver programas que me gustaban mucho como Hi5, sí que me gustaba porque salían muchos niños bailando y aprendiendo a ser distintas actividades, me fascinaba la hora que me tocaba ir a bañarme y estar jugando, wooowww, son tantas cosas que aprendes y que parecen ser tan sencillas, pero no lo son, a veces las cosas simples son las más complejas, ahora entiendo muy eso a la perfección.
  4. El tema lindo fue cuando quería gatear, porque me moría de las ganas por caminar y más por correr, así que me puse las pilas, mis papitos hicieron todo lo posible para que sucediera, y fue mágico conseguir todos esos momentos porque me hacían ser independiente, y lo mejor que podía ir de un lugar a otro y jugar de forma que me divertía más…
  1. Con los meses vas aprendiendo cosas diferentes, como por ejemplo, que debía beberme la leche en vaso, tener que ponerme la pijama, avisar para ir al baño, no abrir la puerta de casa a desconocidos, portarme bien con mis papás, con mis abuelitos, con mi familia, hacer caso a la primera, respetar a las personas, darme mi lugar como merezco, jugar y divertirme sanamente, aceptar a las personas como realidad son, cuidarme mucho, agradecer de corazón, y en especial tengo mucho que agradecer a mi tía Clari y a mi tía Zulmi, ellas siempre han estado conmigo, con mis papás, de manera auténtica y sincera, y les mando a ellas muchas bendiciones y sé que Dios multiplicará con salud, trabajo y pura vida a sus familias.
  2. Por primera vez, tenía que ir al kínder, fue fantástico porque al principio lloré mucho, luego me gusta ir y estar en compañía de muchos [email protected] que fui conociendo, me gustaba que todos los viernes había piñatas porque más de algún [email protected] celebraba, aunque para mis papás eso significara conseguirme el regalito para el compleañ[email protected]
  3. Si hay alguien muy especial para mí y de la cual aprendí a ser una niña genuina y con buenos valores fue con la Niña Normita, Ella me cuidaba cuando a veces no podía estar mi papá conmigo, porque mi mamá estaba full trabajando, ella es muy especial para mí, me cuidó como su propia hija, en todo momento me mimaba y me daba mucho cariño, amor y atención, compartía con toda su familia, todos ellos han sido lindas personas, o que me dicen mis papitos que ella es un angelito que Dios me puso para cuidarme cuando ellos por alguna razón tenían cosas que hacer, así que Niña Normita, desde siempre sepa que la llevo en mi corazón y que Dios me la bendiga siempre, es Usted alguien a quien admiro y quiero de todo corazón.
  4. Si hay algo que siempre me encantó hacer, fue dibujar, pintar, colorear, mis papitos me dieron dos paredes en mi casa para que yo pudiera manchar y hacer todo lo que pudiese pasar por mi mente, obviamente le saqué el jugo a esas paredes, algún día les enseñaré mis obras de arte.
  5. Si hay algo por el cual soy muy exigente conmigo misma, es porque aprendí a que debía ser muy disciplinada con todas las cosas que me proponía tener, mis papitos me explicaron que para ser efectiva debía empezar por lo primero, darle gracias a Dios siempre antes de cada comida y antes de ir a la camita, que debía ordenar y poner mis juguetes en su lugar, en colocar la ropa donde debía estar y ser ordenada en todo, así sabía muy claramente donde estaban mis cosas y eso me hace sentir satisfecha porque aún sigo aprendiendo.
  6. Y dejando lo mejor para el final, si hay algo que es muy simbólico y especial para mí es tener la capacidad de recordar con GRATITUD a mi abuelita Marianita, a mi bisabuelita Rosita y a mi Bisabuelita Minga, ellas has sido unas mujeres increíbles para toda la familia, mis oraciones siempre van hacia ellas. Así que me siento feliz por la vida que Dios me ha dado, uno siempre aprende todos los días, ya puedo colorear, pintar, dibujar, escribir mi nombre, deletrear, ya me puedo las vocales, el abecedario, los colores, las figuras geométricas, un poquito de inglés para tener otro idioma, he aprendido a pensar antes de decir las cosas, lavo mi ropa y la ordeno, me fascina el ballet y la natación, hago mis tareas todos los días, solicito mis canciones favoritas a mi radio favorita UPA, sé hacer mis oraciones con fe y convicción, y lo más importante, mis papitos me han enseñado a AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS…

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