Del vientre materno al mundo real

Un día en la vida de cada uno de nosotros, Dios se presenta en el interior de tus secretos y te dice: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

Y así fue, cuando estaba dentro del vientre de mi mamá, todo era un paraíso lleno de muchas bendiciones, había lugares preciosos, montañas de ternura, cielos llenos de bondad, el aire que respiraba era la misma fe que me hacía estar viva y conectada con Dios; todo era perfecto y hecho a imagen y semejanza de Él. Cuando recibes el soplo de vida, te das cuenta que Dios te ha elegido entre un millón,y desde ese momento te conviertes en Única y Extraordinaria, eres una ganadora,y eres precisamente lo que Dios espera que seas cuando salga al mundo real y te enfrentes a la vida, que sigas sus pasos, así como fuiste de fiel dentro del primer paraíso celestial en el vientre materno.

Es inexplicable todo lo que se siente y se vive cuando eres apenas una criatura de Dios, tu casa se convierte en el vientre de tu madre, ahí tienes todo, sientes la presencia de Dios en todo momento, Él cuida de ti desde el primer día en que fuiste concebida; por mi parte debo contarles que me la pasé súper bien, mi mamá me dio todo el amor del mundo, me protegió, me dio su calor, su vida, su entrega, la manera tan perfecta de hacerme sentir orgullosa y confiada que cada día que pasaba se convertía en una aventura llena de fe, paz y esperanza.

Mi papá siempre me platicaba todas sus cosas cuando estaba en el vientre de mi mami, la verdad se preparó muy bien, me hablaba mucho, me acariciaba a cada momento,estaba pendiente de mí, en las noches me cantaba, hacía voces divertidas para hacerme reír, me ponía música que me ayudaba a estimular mis sentidos, toda la noche estaba a mi lado, la verdad que los primeros años de mi vida, fue El quien me crió y estuve al 100% junto a mí. Mi papito me llevaba al médico para mis controles, siempre nos acompañaba con mi mami a todas partes, me preparaba mi ropa, me vestía, me enseñaba a combinarme, me ponía súper chula y linda, era súper experto en preparar mi comida, me chineaba, me llevaba a cucucho, me llevaba bastante al zoológico todas las semanas, siempre estaba en sus brazos y hubo un tiempo que amanecía junto a él.

Ahora solo me quedan esos recuerdos hermosos, han pasado muchos años y el tiempo nos deja lecciones, Gratitud por ti papá, eres el mejor. Sé que de aquí en adelante comenzamos nuevos retos y la vida nos tiene preparada grandes bendiciones, pero solo le pido a Dios que siempre estés junto a mí, aunque Él me dice que el día que no pueda estar conmigo, estará dentro de mi corazón, y estará ahí para siempre junto a mí, toda mi vida…

El tiempo es la variable constante de toda la vida, cuando estaba en el vientre, nueve meses se fueron rápido, después vine a este mundo, he ido creciendo y cumpliendo años y uno nunca deja de aprender, cada cosa que vivimos la debemos asumir con la voluntad y fe puesta en Dios; mi percepción de la vida real es gigantesca,hay de todo, hay personas buenas, criaturas preciosas, la naturaleza es maravillosa, pero si hay algo que debo contarles, es que Yo sí fui una hija deseada por mis papitos y eso es una gran cosa, es un sello divino que Dios pone en tu corazón y te define como hija predilecta, siento Gratitud por todo,por mis papás que hicieron bien las cosas, y que son un gran ejemplo para mí,uno no puede tener todo en la vida, de eso me doy cuenta, pero si hay algo que Yo tengo, son a los mejores papás del mundo, que son capaces de dar sus vidas por mí, y Dios me regaló esa dicha y todas las noches cuando vamos a la camita,oramos juntos para tener la oportunidad de compartir la vida, el tiempo que Dios nos permita tenernos juntos en este plano físico, aunque sé que más allá del mundo, en la vida eterna y a través de nuestra espiritualidad Dios nos ofrece la vida eterna.

¿Y saben qué? Cuando eres una niña y los días pasan en cada momento en que compartes tu vida con personas geniales, justo ahí permanecen a tu lado las personas que son especiales e importantes para ti y dejas una pequeña huella en sus vidas, ya sea a través de un abrazo, un beso, una caricia o la bondad de servir a los demás, desde ese instante sabes que eres un proyecto divino y que todo depende de tu fe y la capacidad que tengas de ver la cosas con el alma, con el corazón y el Amor del Niño Jesús.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *